TRANSANFIASCO
Si señores, muchos microbuses de colores surcando raudos y veloces (en realidad, ni tan raudos ni tan veloces) nuestras pintorescas calles. Rosados, azules y verdes, todos juntos se pueden ver sin haber consumido un gramo de marihuana. Es el plan estrella del gobierno, un triunfo más, por fin algo que deja contentos a pobres y ricos, un transporte digno de la ciudad de Nueva York, tecnología de punta en nuestro humilde Santiago…
Esperen esperen, ¿¿estamos hablando de lo mismo??
Es como querer tener el número celular de Sharon Stone, ya es imposible siquiera pensarlo. Cómo anhelamos ahora nuestras queridas micritos amarillas, con ese humo de buque mercante y ese motor picante tan característico, con un chofer amable y señorial, sin polera y más transpirado que calzoncillo de taxista. Siempre generoso y con la dulzura a flor de labios. Ese es el Santiago que muchos quisiéramos volver a ver.
Es el que probablemente no volverá.
Puede llegar a sonar increíble depender de lo que haya comido la persona a nuestro lado para poder respirar con tranquilidad. Pobre del cristiano que le haya tocado en frente alguien que se haya comido un choripan con cebolla en escabeche, porque es casi seguro de que te va a respirar en la nariz. Mejor ni hablemos cuando sea invierno y viajemos en el metro con un paraguas incrustado en el píloro.
Ahora ni siquiera nuestras pobres mujeres se sienten tranquilas con los metros y micros llenas como camión de judíos rumbo a Aushwitz. Es probable que en estos meses, los profesores de kung-fu, taek-won-do y defensa personal, se hagan la América con los centenares de mujeres temerosas que acudirán en busca de algo que las defienda de los manilargos.

Como consejo, les digo a las señoras, señoritas y abuelitas (si si, hay de todo en la viña del Señor, no faltará el que quiera hacerse el Lobo con alguna abuelita), que si algún sátiro las llega a manosear en el metro o en la micro, apliquen un combo/patada/rasguño/codazo en la siguiente parte del cuerpo: (observar imagen a la derecha).
Nota: El golpe puede ocasionar Esterilidad en el Manilargo en cuestión. Consejo para Manilargos: “Más vale pájaro en mano”.
Es por eso que empezaré la campaña pro-mujeres acosadas:
Incluso hasta hemos creado un logo ilustrativo.
Otro tema en el que me gustaría hacer hincapié es lo indecentes que son las nunca bien ponderadas tarjetas “BIP”, cuyo nombre rebosa una originalidad majestuosa, imaginen la reunión de pauta de los creativos del Transantiago:
- Caballeros, ¿se les ocurre un nombre para nuestra tarjeta?
Suena el ascensor “bip”
- Hecho
- Somos Secos
A la gente no le gustan las tarjetas, señores métanselo en la cabeza. No hay nada más folclórico en nuestro país que la querida “gamba”, pero me refiero a la moneda antigua, esa que era grande, café y elegante, con el caracho de O’Higgins sonriente detrás (si estaba sonriendo o no, da lo mismo gente), no la nueva moneda de cien, que parece ficha de video de los Juegos Diana, más fome que agregar a la Encarta en el Messenger y que además le hace la pata al pueblo mapuche. Es como el volantín o las empanadas, la gamba siempre marcará un lugar dentro de nuestra ciudad. Quién no entonó la frase ·”Tío, me lle’a por gamba”, escuchando después el rosario de improperios de nuestro querido chofer de turno.
Eran tiempos Gloriosos.
Me gustaría tener en frente al grupo de personas que pensó que Iván Zamorano sería un buen rostro para la seudo-campaña. Por Dios, es como poner a la Geisha Chilena en un comercial de preservativos (yo no lo usé, ¡úselo usted!). Es un transporte que mayoritariamente ocupa el sector popular, o sea, es algo que debería por fuerza mayor, ser el icono de una cultura de pichangas, sanguches de potito, y diarios la cuarta.
Es por eso que incentivo la campaña:
Buscando un Rostro Ideal para el Transantiago
- Candidato nº: Indio Pícaro
Simpática y pícara figura nacional. Sería un buen rostro, no obstante su máxima “gracia” podría resultar ofensiva en ciertas personas. Además, su fuerte no es el rostro precisamente.
- Candidato nº 2: Bachellet
La presi podría ser un buen rostro para la campaña, además en las fotos de la campaña electoral (con la “pasa piola” ayuda del fotochop) se veía como de veinte. El problema es que cae en el mismo problema que Zamorano. ¿Alguien la ve tomando micro?, sólo Stevie Wonder.
- Candidato nº 3: Flaite
- Candidato nº 4: Superman
El superhéroe más recordado y clásico sería una excelente opción, El problema es que todo lo relacionado al personaje, siempre termina mal: Christopher Reeve terminó inválido, Luisa Lane loca y Lex Luthor cambió de sexo. Lo otro, es que estamos buscando un personaje nacional como los porotos con rienda.
- Candidato nº 5: Jesús
El pulento de pulentos sí que sería un buen rostro para la campaña. Pelo largo y barba, ya de entrada era provocador, además seguido por la mayoría y, por supuesto, poseedor del don de la palabra. El único que podía escuchar Miranda!, y nadie lo miraba raro. Otro punto a favor es que tiene muy buenos contactos, imagínate que su taita creó el mundo, y si se nos muere, al tercer día resucita, así que todo bien. El gran inconveniente es que es inubicable porque en el Messenger casi nunca contesta. Agréguenlo, es buena tela: jechutheone@hotmail.com
Candidato nº 6: El Che
El Che Guevara sería sin duda un muy buen candidato. Representa el espíritu luchador que, obviamente caracteriza a la mayoría de los chilenos. Por otro lado, el ideal de nuestro rostro, es que sea neutral, y el che claramente representa a una ideología que no es seguida por todos. Además el chileno no demoraría en inventar frases en alusión al nombre, como por ejemplo: “CHEsumá….que no viene la micro, CHEmimá….voy a llegar atrasado”, mal por ese aspecto. Lo bueno es que es un rostro muy reconocible.
Candidato nº 7: Bob Esponja
Es un dibujo animado divertido pero, está claramente enfocado a un público netamente infantil, el cual no está afectado directamente con el problema, ya que son los padres los que cargan con todo el boche.
Candidato nº 8: Homero Simpson
Aunque es un dibujo animado, el padre de la archireconocida familia Simpson tiene un fantástico parecido con el chileno medio, lo que hace que se haga aún más popular entre un público un tanto más adulto. El dilema radica en que al ser un personaje ficticio, carece de poder sentir las necesidades de la gente, que es lo que supuestamente andamos buscando.
Candidato nº 9: Super Taldo
Agustín Arenas, más reconocido como Super Taldo, es (para los que no tengan el gusto de conocerlo) un joven que se hizo famoso en Internet por poseer el Síndrome de la Tourette (anomalía en la que se sufre de diversos “tics”, los que provocan en algunas ocasiones, decir garabatos sin quererlo) y ser entrevistado siendo todo el público espectador de dichos tics. Dentro del ámbito juvenil, es un personaje considerado “de culto”, del cual se han hecho multitud de videos y canciones. Al igual que el Indio Pícaro, la gracia de Taldo radica en que las palabrotas que pronunciaba sin querer, serían ofensivas para muchas personas. Incluso los mayores ni siquiera hayan escuchado mencionar su nombre, lo que le resta méritos. Por otra parte, ver a Taldo cuando se abren las puertas del metro, nos alegraría el viaje de sólo imaginarlo insultando a medio mundo.
Candidato nº 10: Un Chofer común de Micro
Debo decir con absoluta franqueza que coloqué adrede este candidato porque personalmente es mi favorito, y es el que en estos momentos debería ser el rostro del sistema.
Señora, señor, sólo deténgase un momento a pensar: ¿quién es la persona que tuvo (tiene y tendrá) que aguantar en carne propia las masas de homo-sapiens que se dejen caer en sus máquinas las horas punta?, ¿quién es el que debe superar estoico que los escolares le pinten los asientos, le rayen los vidrios, le escupan el parabrisas, y más encima lo insulten?, ¿quién es el que debe con 35 grados de calor a la sombra, tener que salir de todos modos con la horrible camisa celeste, y si no, aguantar las miradas de asco cuando salga sin polera dejando la poncherita al aire?, ¿quién es el pobre hombre que debe aguantar que un grupo de flaites le robe la plata que ha recaudado en todo el día, sólo para poder llevar las marraquetas con jamón al hogar?, (por esta última razón, le quitamos una carita al candidato flaite, tenía dos), pues nadie más ni nadie menos que nuestro querido y siempre bien ponderado chofer.
Un hombre bonachón en el que tanta nobleza no le cabe en el pecho, tuvo que parar a un trabajo a ratos hostil, es por eso que nadie más que él, se merece tener el caracho en las propagandas. Si señores, porque sólo él se lo ha ganado con el sudor de sus calzoncillos. Por que él no necesita subirse a las micros a comprobar, ya que trabaja en ellas. Por que él sí observa día a día las deficiencias y ventajas del sistema. Es por eso: “Tío, Estamos con Usted”.



Sin embargo, la idea no es sacar a flote todo lo malo que tiene este seudo-sistema, no, también tiene sus cosas buenas, es por eso que:
“Las diez razones de por qué el Transanfiasco es una buena idea”
1.- Sirve de excusa para todo: Imagínese que Juan Perez, un hombre casado, que aparte de su querida esposa, tiene una segunda opción sentimental en su vida. Tal vez algún día Juan regaloneando con su otra mujer, llegue un poco más tarde a casa, ¿cuál sería la excusa ideal?:
“¡Pucha mijita, las micros se demoran más que la cresta!”
(Ojo: acá se necesitan dotes actorales, actitud convincente y cara de huemul degollado.)
Tate. El afectado quedará con la inocencia del Padre Hurtado.
2.- En los tumultos sirve para conocer gente y compartir calor humano: Es fácil la cosa, ¿para qué agarrar una parte del cuerpo, si conociéndola lo podría tener entero?, además sacaría sus dotes de Romeo Apasionado – Amante Bandido. Si es de los muchos que carecen del don de la palabra, podría seducir a la dama con algunos pesillos, casas en la playa, implantes de silicona y collares comprados en el persa.
3.- Sirve de tema de conversación: Para los empleados en una oficina, para las señoras en el barrio, para las cajeras en una tienda, para los obreros en una construcción, para las abuelas en un parque, para las chicas del café con piernas, para los caballeros que miran a las chicas del café con piernas, para la señora del caballero que mira a las chicas del café con piernas y espera al marido con uslero en mano, para el amante de la señora con uslero en mano que acaba de saltar por la ventana de un octavo piso, para los opinólogos de cuanto programucho haya, para el perro cosita y para Bob Esponja.
4.- Sirve para hacer chistes: Por supuesto. Lo que más caracteriza al chileno, aparte de su paciencia, es su picardía y buen humor para reírse siempre de todas las desgracias. Miente la persona que en estas semanas ha estado en una fiesta, carrete, cóctel o malón y no ha escuchado ninguna talla referente a nuestro querido sistema.
5.- Sirve para llenar los noticiarios: Claramente. Luego, o más bien antes de el flaite degollara y descuartizara a cuarenta guanacos, antes de que la policía detuviese un cargamento de osos polares indocumentados rumbo a México, antes de que encontraran ratones y escupitajos en las hamburguesas del Mc Donalds, antes de todo eso, las micros de miércale dejaron la mansa ni que escoba en las calles.
6.- Sirve para echarle la culpa a algo: Si no le hizo caso al Zamorano, no se levantó temprano, no durmió lo suficiente, se quedó hasta muy tarde en el Happy Hour, se le pasó la mano con la cervecita, o definitivamente no quiso despertarse temprano, se sacó las sábanas pegoteadas con una espátula, tiró el despertador lejos de una patada, tomó desayuno de mala gana y le pegó un combo en el hocico al gato sin razón aparente, entonces, échele la culpa de la demora a las micros. Fácil, Sencillo y Bonito.
7.- Sirve para alegar en contra del gobierno: No hay nada más fome y latero en las tertulias familiares que discutir de política, porque no falta la abuela pinochetista que tira excremento con ventilador a medio mundo, o el muchacho comunista con un bidón de parafina. Ni siquiera la marraqueta con mortadela ayuda a alivianar dichas disputas. Es por esa simple razón, cuando en la mesa ya no haya ningún tema para conversar, y los tíos comiencen con la misma serie de preguntas de todas las semanas (“¡Que estay grande campeón!”, o “¿Qué estay estudiando?”), entonces es el momento idóneo para preparar todo el arsenal y disparar contra Doña “Miche” y compañía.
8.- Sirve para descargar la ira: Incluso, yo me atrevería a decir que el sistema podría servir para frenar las agresiones intrafamiliares, ya que el marido va a llegar a la casa tan hastiado y chato de las micros y de la gente, que no le van a quedar fuerzas para golpear a la pobre e indefensa mujer y se irá a su lecho manso como un cachorro de ornitorrinco. Cuidado con esto, porque podría darse el caso de que el hombre llegue tan enojado, que golpee con aún más fuerza a la pobre e inocente mujer.
9.- Sirve para ejercitar el cuerpo: Claro. Cuando estás a las seis y cuarto de la mañana, mal dormido, mal desayunado y malhumorado, siempre, pero siempre, se te va a pasar la micro. Es como cuando estás mal, la vida y el destino se ensañan en dejarlo peor. Es en ese fatídico momento en donde se improvisa una suerte de maratón para alcanzar el dicho transporte, ya que si tomas el próximo obviamente vas a llegar atrasado. Lo bueno del asunto es que corriendo, va a ir disminuyendo de a poco la poncherita cervecera, y sin necesidad de costear un gimnasio. Con un año más de Transantiago reducimos en un 75% la obesidad de la población, y después le vendimos la idea a Estados Unidos. ¿Viste que no es mala la idea?
10.- Sirve para escribir acerca de esto: No necesita mayor explicación. De todos modos siempre que nos pasa algo en la vida, sirve pensar que hay algo peor, como por ejemplo los que están en la cárcel y les toca compartir la celda con un negro cubano bien dotado.
Para finalizar el decálogo como Dios manda, yo y mi equipo creativo, hemos confeccionado una oración para homenajear al sistema, recomendamos rezarla en horas punta:
*****************************************
Transantiago nuestro que estás en las calles
Santificado sea tu recorrido
Venga a nosotros con rapidez
Hágase la comodidad
Así en las micros
Como en el metro
Danos y recárganos hoy una tarjeta Bip!
Perdona nuestro olor a sobaco
Como nosotros perdonamos las chuchás de los chóferes
No nos dejes caer de hocico cuando la micro va andando
Y líbranos del Zamorano
Amén.

