9 de septiembre de 2007


De ESTE Porte

El "Loco" Bielsa, ya tiene compradas las entradas a Galería, Palco eran muy caras

A Sudáfrica llegamos, aunque sea de público

Optimista, por decirlo menos, se mostró el flamante DT de la manga de borrach...ehmm, de nuestra querida y exitosa Selección Chilena. Aunque su debut no fue del todo exitoso (recordamos que se perdió 2 tantos a uno, gracias a Dios que no fue por más), cree que en los próximos encuentros no nos harán más de tres o cuatro goles. Por mientras, el pueblo deberá conformarse con triunfos en Payaya, Cachipún y Trompo. En Palo Encebado no, porque en el último torneo, Alemania nos metió el palo en el raj...es decir, nos ganó, pero con Chanchullo.

LA FE DE LAS RATAS: En el artículo anterior, la palabra correcta no es softwer, sino "Soguers".

7 de septiembre de 2007

EFEREMIDES

Un día como hoy nace John W. Smiley, inventor del Emoticón.

Su diseño se basaba en un programa computacional que permitía comunicarse, a través de Internet, con cualquier usuario que tuviera el mismo softwer. Años más tarde, Microsoft lo patentó como Messenger y lo cagaron. Hoy, John se dedica a desbloquear Polystation's.

(el próximo correo que me diga que la palabra correcta es "Efemérides", le reenvío la cadena más cursi e ilusa que exista en el mundo informático. NOTA: No es la de Chuck Norris.)

3 de septiembre de 2007


CURIOSIDADES


"acá no lo acepto ni cagando", declaró Satanás

MUERE DE UN INFARTO UNA PERSONA SIN CORAZON


A los 91 años de edad y más carreteado que prostituta de los 80', muere en el Hospital Militar de Santiago de Chile, Augusto Pinochet Ugarte, más conocido como "El Tata".

Don Pino se destacó entre otras cosas, como vendedor sopaipillero, soldador al arco, decorador de interiores, recogedor de bolos en una bolera, presidente y dictador. A veces la artritis no le dejaba escribir y por eso debía dictar a su secretaria las cartas, de ahí el apodo de dictador.

Su funeral fue emotivamente acompañado por un grupo de viejas momias, las mismas que participaron en los topless de Calígula, Tutankamón y Ramsés II, entre otros.

El pueblo de Chile deseaba enterrarlo, cremarlo y ponerlo en una tumba bajo siete llaves por si acaso. Sin embargo, el personal del cementerio propuso que dejaran el cuerpo al aire para que se lo comieran los perros y los buitres, pero después pensaron en el terrible dolor estomacal que sufrirían los animalitos y deshecharon la idea. Lo mismo pasó con los tiburones y las pirañas.

Luego del entierro, y después de que un centenar de militares lloraran como maricas desenfrenadas, se acudíó a la Iglesia más cercana, en busca de un remedio que dejara claro que ni con un exorcismo el viejo regresaría. Algunos asistentes pensaron: "éste reencarna y ahí si que cagamos". Mientras tanto, en un lugar no muy lejano, Salvador Allende se frotaba las manos, argumentando que por fín ajustaría ciertos asuntos pendientes con el caballero.
Afuera del cementerio, un ciudadano gallego preguntaba si el primer presidente de Chile se llamaba Pin-uno.


(cabe señalar que con este artículo, El Noticiólogo perdió a su único lector, que era de derecha)